En Munay CP, trabajamos para aliviar el sufrimiento
Acompañamos con presencia y calidez a quienes transitan el final de la vida, así como a sus familias.
Lo hacemos a través de acciones concretas de acompañamiento, formación de voluntarios/as y promoción de comunidades compasivas que cuidan desde el amor, la empatía y el respeto.
Acompañamiento emocional y espiritual
Ofrecemos un acompañamiento centrado en las necesidades reales de cada persona, atendiendo su dimensión física, emocional, mental, espiritual y social.
Nuestro enfoque se basa en la escucha activa, la contención, el respeto por la singularidad de cada historia y la presencia real.
Acompañamos también a las familias y seres queridos durante el proceso y en el duelo, con sensibilidad, cuidado y humanidad.
Desde la bioética, la interculturalidad y la mirada holística, buscamos que cada persona se sienta respetada y digna hasta el último momento de su vida.
Formación para voluntarios/as, la comunidad y profesionales
Capacitamos a quienes desean acompañar desde el corazón y transformar su mirada sobre el final de la vida.
Nuestras formaciones integran saberes prácticos y reflexivos: cuidados paliativos, escucha activa, acompañamiento espiritual, ética del cuidado, trabajo en red, duelo y espiritualidad.
Fomentamos un razonamiento inductivo: partimos de la experiencia para generar conocimiento. Porque aprendemos acompañando y acompañamos aprendiendo.
Creemos que formar voluntarios es sembrar compasión, multiplicar el cuidado y construir comunidades más humanas.
Cultura del cuidado y Comunidades Compasivas
Impulsamos una cultura del cuidado como valor social. Trabajamos para instalar una nueva forma de pensar y vivir el acompañamiento: más cercana, más humana, más presente.
Promovemos el desarrollo de comunidades compasivas, entendidas como redes vivas de personas, instituciones y espacios que se comprometen activamente con el cuidado mutuo. A través de campañas, charlas, espacios de reflexión y acción comunitaria, sembramos conciencia y articulamos redes.
Desde una mirada y acción federal, acompañamos a distintas regiones del país en sus propios procesos de transformación. Lo hacemos respetando su identidad cultural, necesidades locales y capacidad de autogestión. Creemos que el cuidado no es responsabilidad exclusiva del sistema de salud, sino una tarea colectiva, un compromiso de toda la sociedad. Porque nadie debería atravesar la enfermedad, la vejez o el duelo en soledad.
MÁS INFORMACIÓN SOBRE CIUDADES COMPASIVAS
"Una ciudad compasiva es aquella donde nadie muere solo, ni vive el dolor sin ser acompañado."
"Cuidar también es un acto de amor. Y en Munay, lo hacemos cada día, con humildad y compromiso."